Los 3 sistemas energéticos del cuerpo: cómo producimos energía para entrenar

En Remus Fitness tenemos una máxima: entrenar fuerte no es entrenar al azar, es entrenar con intención. Para que cada repetición, sprint o carrera cuente, es fundamental entender cómo tu cuerpo obtiene el combustible necesario para moverse.

Ese combustible se llama ATP (la moneda energética del músculo) y tu organismo tiene tres vías principales para producirlo. Entenderlas es clave para optimizar el rendimiento, programar tus entrenamientos y acelerar tu recuperación.

A continuación te explicamos los tres sistemas de forma sencilla y aplicada:

1. Sistema de los Fosfágenos (ATP-PCr): Energía Inmediata y Máxima Potencia

Es el sistema más rápido y potente del cuerpo. Utiliza el ATP almacenado y la fosfocreatina (PCr) para darte energía de forma instantánea sin necesidad de oxígeno.

Características:

  • Duración: 0–10 segundos.
  • Intensidad: máxima.
  • No usa oxígeno.
  • No produce lactato.
  • Ejemplos: Levantamientos pesados (1-5 RM), sprints muy cortos y saltos explosivos.

👉 Clave práctica: entrenar este sistema mejora la fuerza máxima, la potencia y la capacidad de repetir esfuerzos explosivos.

2. Sistema Glucolítico (Anaeróbico Láctico): Potencia sostenida con alta fatiga

Aquí el cuerpo obtiene energía a partir de la glucosa o el glucógeno muscular, sin necesidad de oxígeno. Es rápido, pero genera lactato y fatiga metabólica.

Características:

  • Duración: 10 segundos – 2 minutos.
  • Intensidad: alta.
  • No requiere oxígeno.
  • Produce lactato.
  • Ejemplos: Series de 8 a 20 repeticiones, HIIT de menos de 2 minutos y carreras de 400 m o 800 m.

👉 Clave práctica: desarrollar este sistema mejora la tolerancia al esfuerzo intenso y la capacidad de mantener el ritmo bajo fatiga.

3. Sistema Oxidativo (Aeróbico): Energía Eficiente y Duradera

Es el sistema más eficiente y el que sostiene la vida y el rendimiento prolongado. Utiliza oxígeno para obtener energía a partir de grasas y carbohidratos (y en menor medida proteínas).

Características:

  • Duración: más de 2 minutos.
  • Intensidad: baja a moderada.
  • Requiere oxígeno.
  • Produce muy poca fatiga metabólica.
  • Ejemplos: Metcons largos, carrera continua, remo a ritmo constante o sesiones de recuperación.

👉 Clave práctica: un sistema oxidativo bien entrenado mejora la recuperación, la base aeróbica y el rendimiento global.

¿SE USAN POR SEPARADO?

La respuesta es no. Los tres sistemas trabajan juntos, pero uno predomina según la intensidad y duración del esfuerzo.

¿Por qué deberías entrenar los tres?

  • Más rendimiento en cualquier tipo de entrenamiento.
  • Mejor recuperación tras esfuerzos intensos.
  • Menor riesgo de lesión al tener un cuerpo metabólicamente más eficiente.
  • Mayor longevidad deportiva.

APLICACIÓN EN EL ENTRENAMIENTO

Un programa bien diseñado debe:

  • Desarrollar los tres sistemas.
  • Priorizar uno u otro según el objetivo.
  • Respetar descansos y densidad de trabajo.
  • Ajustarse al nivel y contexto del atleta.